Sácale más partido a tu WiFi

Tras mucho tiempo esperando tener la fibra óptica en casa, finalmente los operarios de la compañía de telecomunicaciones consiguieron llevarla hasta el interior de mi vivienda y dejar la ONT instalada, y el router WiFi -muy malo, por cierto- configurado y funcionando.

Obviamente, no obtenía ni una pequeña parte de los 300Mbps que me ofrecía la compañía. Así que tuve que dedicar tiempo en buscar, leer artículos, seleccionar productos, hasta que conseguí exprimir al máximo lo que la FTTH -Fiber to the home- me podía dar.

Aquí van algunos de los trucos que utilicé:

Usar cable donde sea posible: Por ejemplo, la NAS en la que almaceno todos los datos que usamos mi familia y yo, está conectada directamente al router por un cable ethernet. Suele venir bien comprar cables de 25 centímetros, para evitar el efecto “ovillo” de cables que se genera alrededor del router.

No comprar un router caro: Tras comprar el router que me recomendaron en la tienda, de los caros, de esos con muchas antenas, tuve que devolverlo a las pocas horas. A 3 metros de distancia la velocidad de transmisión era fantástica, pero se perdía con la distancia al mismo ritmo que con el router barato que me puso la compañía.

Al final opté por un router algo peor, con 802.11ac, con menos potencia pero con funcionalidades que me resultaban interesantes. Elijas el que elijas, casi seguro que es mejor que el que te ponen por defecto.

Extender con PLC: Las paredes son un problema para la señal WiFi, y esto empeora si utilizas WiFi de 5Ghz (estándar 802.11ac). Así que en lugar de tratar de aumentar la potencia de la señal, es preferible llevarla por PLC. En mi caso me decanté por unos dispositivos de TP-Link, sin repetidor WiFi, con tres bocas ethernet, que llegan a alcanzar los 800Mbps. A estos dispositivos es preferible conectar la TV, o los ordenadores fijos que más ancho de banda consumen.

Repetidores WiFi: Como la señal del router no llegaba bien a todos los recovecos de mi casa, puse un sólo repetidor WiFi+PLC en en lugar más central posible, para que todos los dispositivos que no se conectaban por cable, pudieran tener la mayor cercanía posible. También es de TP-Link, dado que era compatible con los otros PLCs que puse.

Colocar bien el router: Preferiblemente en lugares abiertos y en el centro de la vivienda. Lamentablemente eso no fue posible en mi caso, ya que la ONT la colocaron directamente donde salía el cable de fibra que tanto nos costó meter en casa. Es importante también colocar las antenas, en diferentes planos y con distintas inclinaciones.

Configurar bien el router: Con tanta WiFi, a veces acabas compartiendo canal con alguno de tus vecinos. Usar herramientas para determinar el canal menos usado o, mejor aún, con un router que sea capaz de buscarlo y configurarse por si mismo, nos podemos ahorrar conflictos y disminución del ancho de banda disponible.

¿Que trucos has utilizado tú?

Comprar por la cara

Google está experimentando con un nuevo sistema de pagos, con el que no necesitaremos sacar el móvil del bolsillo. El procedimiento consiste en indicar que queremos pagar con Google, y dar nuestras iniciales a la persona que va a cobrar la transacción. Una combinación de conexión vía Bluetooth LE y el aspecto que tiene la persona y el cobrador puede comprobar, el pago se realizaría sin necesidad de mostrar una tarjeta o el móvil.

Este sistema está disponible sólo en algunas tiendas del área de San Francisco, con la intención de ver como reaccionan tanto los usuarios como los comercios.

Al igual que las llaves inteligentes de coche, que permiten abrirlo y conducirlo sin sacarla del bolsillo: ¿será este el modo preferido para pagar por los consumidores, por su rapidez y comodidad? ¿qué nuevos posibles problemas de seguridad o fraude surgirán de este modo de pago?

Las gafas de televisión 3D se quedan en el cajón

Philips y Samsung han anunciado que dejan de fabricar televisores 3D. Sony, por su parte, sin decirlo expresamente, apuesta por formatos de alta calidad que resultan incompatibles con el 3D. Y casi todos lo fabricantes, incluyendo a LG, están desarrollando modelos curvos que tampoco soportan 3D.

Las gafas que vienen con nuestros televisores acaban guardadas en un cajón, cuando no se quedan directamente en su caja, que ni llegamos a abrir.

La falta de soporte de los fabricantes, así como la absoluta escasez de contenido preparado para usar las gafas, ya sean pasivas o activas, están dando la puntilla a esta funcionalidad. Adicionalmente , la realidad virtual inmersiva, tal y como hemos podido ver en el último Mobile World Congress 2016, llega con fuerza.

¿Ha muerto ya la TV 3D? ¿Tiramos nuestras gafas 3D y esperamos a Oculus, Hololens y resto de opciones?

Danny Track, Director de Estrategia y Planificación de Producto de Philips lo ha dicho muy claro: “3D is dead”.

Criptografía sí, criptografía No

Recientemente Amazon eliminó el soporte a la criptografía en la última versión del sistema operativo de sus tabletas Kindle, Fire OS. Cualquiera que actualizase su Kindle Fire, Fire Phone o Amazon Fire TV a la versión 5 del sistema operativo, empezaría a almacenar su información local sin cifrar y, por lo tanto, accesible mediante ciberataques. Aunque el cifrado no se activa por defecto, es una medida disponible en las versiones anteriores.

Muy poco después, ante la reacción de los usuarios y las redes sociales, decidieron dar marcha atrás a tan polémica medida. Una actualización esta primavera, según comenta algún directivo de la compañía, devolverá la capacidad de cifrado -una buena práctica comúnmente aceptada en la actualidad- a sus dispositivos.

Todo esto ocurre mientras Apple y el FBI siguen peleando para que la empresa de Tim Cook desarrolle un software especial que permita romper la seguridad del iPhone en el caso de terrorismo en San Bernardino.

Es, curiosamente, conocida la posición de Amazon -junto con Google, Facebook o Microsoft- en contra de abrir puertas traseras en los sistemas operativos de los dispositivos móviles.

¿Por qué Amazon decidió retirar el cifrado y, tan poco tiempo después, dio marcha atrás?

¿Llega el fin de bitcoin?

La criptomoneda Bitcoin podría estar pasando por sus peores momentos. Basada en Blockchain, en el que cada transacción queda almacenada, atada a las anteriores y siguientes, sin que una entidad central necesite almacenarlas, está teniendo problemas.

Al parecer, existe un número máximo número de transacciones que pueden ser procesadas por minuto, que crecen cada día; con lo que se complicaría el futuro de la moneda. Esto se debe al tamaño máximo que puede ocupar cada bloque.

Este límite, parece que se alcanzaría en algún momento durante 2016, y aunque existen propuestas para aumentar el tamaño del bloque, esto probablemente provocaría la pérdida de compatibilidad con todas las transacciones anteriores al cambio propuesto.

¿Se está muriendo, Bitcoin, de éxito?

 

Situational Applications

Fuera del límite de la gestión de los departamentos de TI, existen multitud de herramientas, utilidades, aplicaciones, documentos, etc. que se utilizan de forma individual o por pequeños grupos para ayudar a la gestión del día a día, supliendo las carencias de los sistemas corporativos. Esta “informática” nace, crece y muere como las setas, sin control corporativo. ¿Qué hacer con ellas?

En toda empresa, pequeña, mediana o grande, existe un cierto parque de aplicaciones informáticas que ayudan a gestionar o desarrollar el negocio. Desde los sistemas más comunes y sencillos -como el correo electrónico o la ofimática-, hasta las aplicaciones nucleares (core) más sofisticadas y específicas, pasando por los ERPs, CRMs y otras diversas siglas, más o menos estándares o a medida.

Para la gestión tanto de estas aplicaciones como de la infraestructuras y plataformas necesarias, suele existir un departamento -desde unipersonal hasta de miles de personas-: El departamento de TI, o “los de informática”. Habitualmente, y sobre todo en organizaciones de tamaño medio o grande, la gestión de estos sistemas sigue unos protocolos complejos, los desarrollos requieren el uso de metodologías formales, y lleva mucho tiempo desde que se definen hasta que se implantan. Los sistemas corporativos.

Sin embargo, existen pequeñas -o no tan pequeñas- aplicaciones de uso individual o por grupos reducidos, desde hojas de cálculo más o menos complejas hasta pequeñas bases de datos en desarrolladas por “uno que sabe bastante”. A veces, no sin razón, se las denomina “Shadow IT”.

Estos pequeños sistemas, desarrollados rápidamente y sin métodos formales, que son suficientemente buenos para dar respuesta a necesidades del negocio inmediatas, son las Aplicaciones Situacionales (Situational Applications, o SAs).

Podéis revisar estos excelentes artículos sobre el tema:

Es muy interesante como el  Cloud Computing ha cambiado la forma de ver, entender y construir este tipo de pequeños sistemas, a los que a pesar de todo se les permite convivir con la informática corporativa por el importante papel que desempeñan.

Actualmente, crear desde hojas de cálculo para ser usadas por un equipo, hasta sencillos sistemas de base de datos en la nube, pasando por espacios compartidos o áreas de colaboración, es casi trivial. Incluso para personas sin conocimientos técnicos. Aunque esa gran facilidad abre la puerta a otros riesgos, como el de la seguridad.

 

¿Usas o has creado alguna “Aplicación Situacional”? ¿Con qué herramientas?

Tu contraseña no es segura

Siete u ocho letras. Esto es todo lo que necesita una contraseña para entrar en los cada vez más numerosos servicios que usamos habitualmente. Cuentas de correo, acceso al ordenador del trabajo, web del banco, redes sociales, servicios en la nube, mensajería, webs de servicios, comercio electrónico, suscripciones varias, etc.

Cada vez más contraseñas, y cada vez más inseguras. Pero no es tan difícil hacerlas seguras. Y todas diferentes.  Estos son mis trucos:

1. No apuntarlas en un papel.

Papel, fichero de texto, post-it pegado al monitor… Bueno, esto es obvio.

2. No usar palabras del diccionario.

El ataque más sencillo es el del diccionario. El número de combinaciones posibles de ocho letras es muy elevado, pero las que forman palabras que signifiquen algo -que estén en el diccionario- son muchísimas menos. Con lo que se puede averiguar una contraseña formada por una palabra con sentido por fuerza bruta. Si utilizo alguna palabra, la escribo con faltas de ortografía ¡Esto la hace mucho menos evidente! Por ejemplo: “avierto” en lugar de “abierto“.

3. Mejor que una palabra, un acrónimo.

Una mejor alternativa a una palabra, es utilizar un acrónimo, Por ejemplo, escogiendo la primera letra de cada palabra de una frase que nos resulte fácil de recordar. Si tomamos el refrán “El Que Tiene Padrino Se Bautiza”, obtendríamos la contraseña “eqtpsv” (cambiando a propósito la “B” de “Bautiza” por la “V”).

4. Combinar mayúsculas y minúsculas.

Esto multiplica las combinaciones y aumenta la dificultad de un ataque por fuerza bruta. En nuestro ejemplo, podríamos escribir la clave como “eqtpsV” (poniendo la última letra, la “v”, en mayúsculas”)

5. Cambiar letras por números.

Esta estrategia incremente aún más el número de combinaciones a probar. Suelo sustituir algunas letras por números que se les parezcan: el número 0 para representar la letra “o”, el 1  para la “l” o la “i”, el 2 para la “z”, el 3 para la “e”, el 5 para la “s”, o las sustituciones menos evidades de 6 para la “b”, 7  para la “t”, 8 para la “B” o el 9 para la “g”.

Tomando el ejemplo anterior, escribiríamos la clave como “3qtpsV” (cambiamos la “e” por un “3”)

6. Cambiar letras por símbolos.

Con el mismo argumento que para el punto anterior: se puede usar un símbolo de dólar “$” para representar la letra “s”, un paréntesis abierto “(” para la “c”, un “+” para la “t”, “!”  para la “i”…

Cambiando alguna letra del ejemplo, tendríamos “3qtp$V” (cambiamos la “s” por un símbolo “$”)

7. Una clave para cada servicio.

El siguiente paso consiste en tener contraseñas diferentes para cada servicio, y sin necesidad de apuntarlas. Si usamos la misma clave en diferentes sitios -algo demasiado habitual- en cuanto una contraseña se ve comprometida, todos los servicios en los que se repite la misma clave estarían en peligro.

Mi truco consiste en tomar siempre la misma contraseña “raíz”, a la que añado un prefijo de un par de letras en función del sitio donde la voy a utilizar y, opcionalmente, un sufijo distinto para cada una de las cuentas que tenga en el mismo servicio.

La contraseña en twitter con mi usuario @alejandroandre sería, por tanto, “Tw3qtp$Va” (“Tw” al inicio, por twitter y “a”, al final por @alejandroandre), mientras que con el usuario @nubbus serían “Tw3qtp$Vn“. Siguiendo con este ejemplo, mi contraseña de Facebook podría ser “Fa3qTp$V“,la de Gmail “Gm3qTp$V” y así hasta casi el infinito…

Con esta técnica, aunque no es perfecta, se pueden definir claves suficientemente fuertes gracias a

    1. tener una longitud suficiente,
    2. utilizar mayúsculas, minúsculas, números y símbolos, y
    3. ser diferentes para cada servicio.

 

¿Qué trucos utilizas tú para crear tus contraseñas de forma segura?

Mis apps imprescindibles (II)

En esta segunda parte de la lista de Mis apps imprescindibles, voy a incluir aquellas más relacionadas con mi trabajo, en el área del desarrollo de software.

Ofimática y productividad.

Aunque ya la mencioné en la categoría de Información, Evernote es mucho más que un repositorio de artículos copiados de la web. La utilizo desde para tomar notas en reuniones hasta para hacer una lista de tareas personales, la lista de la compra o guardar la foto de la pizarra de mi despacho tras una reunión. Evernote la complemento con Skitch, cuando se trata de pintar diagramas.

Para hacer listas de tareas siguiendo el método GTD, tengo que mencionar a Nubbus. Aunque hay muchas apps para esto, la mayor diferencia entre Nubbus y las otras apps, es que Nubbus la he escrito yo. De momento sólo funciona en Android. Y para consultar documentos, hojas de cálculo y demás artefactos, tengo en mi tableta las apps OfficeSuitePolaris Office.

Almacenamiento en la nube.

Para almacenar y hacer copias de seguridad de bastantes de mis documentos y ficheros utilizo Google Drive -en el trabajo- y Syncplicity -para los ficheros personales- que me permite tener una copia actualizada en la nube de lo que tengo en el PC. Ya casi no utilizo Dropbox, salvo cuando tengo que compartir documentos con alguien. Quizá pruebe Mega uno de estos días.

Navegadores y editores.

Por mi trabajo, tengo que verificar que nuestros desarrollos web funcionan correctamente en todos los navegadores, en PC, Mac, móvil o tableta. Así que tengo instalados, entre otros, SafariOperaChromeDolphin Firefox. Para ver código fuente, o HTML, me he instalado en la tableta Ted y DroidEdit. Siempre he pensado en montar todo un entorno de desarrollo móvil, pero no se si resultaría muy cómodo.

Utilidades y apps curiosas.

Por último, las inclasificables, apps que utilizo habitualmente y que no responden a ninguna categoría concreta. La más útil para mi es Teamviewer, que me permite acceder a otros equipos desde cualquier PC o dispositivo móvil. Me ha sacado de más de un apuro cuando no estaba en la oficina. Otra app curiosa es My script calculator, una calculadora en la que en lugar de pulsar teclas con números y operaciones, simplemente se “escriben” las fórmulas a mano alzada. Y como compito por el canal de la red inalámbrica con mi vecino, WiFi Analyzer me ayuda a encontrar el mejor canal.

Por último, aunque aún no es conocida, Kuapay. El nuevo medio de pago que nos propone la start-up del mismo nombre creada por  Joaquín Ayuso de Paul, cofundador de la red social Tuenti, y que espero pronto se extienda en España y todo el mundo.

 

Es una lista no demasiado corta, pero ¿cual me falta?

Mis apps imprescindibles (I)

En Google Play hay ya más de 700.000 aplicaciones Android, aproximadamente las mismas que  en el Appstore de Apple. Sin embargo, yo no tengo más de 30 ó 40 instaladas, y sólo unas pocas de esas las utilizo habitualmente.

¿Cuales son imprescindibles para mi? Esta es mi lista, clasificada por tipo de app.

Información, noticias, blogs.

Siempre que tengo un rato libre y acceso a algún dispositivo, trato de leer noticias, artículos técnicos o blogs. Estoy suscrito a varias fuentes RSS, que siempre agrego -y a veces leo- en Google Reader, aunque mi app favorita para leer es Flipboard, tanto en iOS como en Android, móvil o tableta. Con menor frecuencia utilizo Pulse, sobre todo si se trata de fuentes diferentes a las habituales.
Si me interesa guardar un artículo concreto o no tengo tiempo para leerlo en ese momento lo envío a Evernote, que aunque no se integra tan bien como Pocket, es mi repositorio de todo tipo de información y notas.

Redes sociales.

Para leer lo que dicen mis amigos y las personas a las que sigo, o compartir las ideas y cosas interesantes que he leído, estoy presente en varias redes sociales, cuyas apps he instalado tanto en iOS como en Android. Dispongo de cuenta en  Twitter, Facebook, Linkedin Google+, y actualmente apenas utilizo Foursquare.

Intento ser respetuoso con mis seguidores y amigos, y no saturarles con mensajes, dado que los suelo escribir todos juntos a la misma hora del día, cuando tengo un hueco. Para evitar este problema utilizo Buffer que me permite planificar el envío de mis actualizaciones, repartidas a lo largo del día y a las horas de “mayor audiencia”.

Mapas.

Mi app de referencia es Waze, un navegador social que no deja de mejorar y que me encanta. Como no siempre encuentra todos los destinos -si se trata de un determinado negocio o el nombre de un sitio y no una calle- utilizo  Google Maps, también en iOS. He abandonado la app nativa de Apple. Otra app que utilizo algunas veces es Wikango, gracias a la que me aseguro de respetar los limites de velocidad, sobre todo si hay radares cerca.

Mensajería, contactos y correo.

Mi app de correo habitual es Gmail en cualquiera de los dispositivos móviles o PCs que uso, en el trabajo y en casa: una pequeña maravilla de Google. Para mensajería instantánea, como mucha gente, utilizo Whatsapp, aunque quizá deba pasarme a la japonesa Line, que está extendiéndose muy rápidamente y es más cuidadosa con nuestra privacidad.

Para la gestión de contactos, me he instalado Smartr en iOS, Android y en el navegador Chrome, pero no estoy plenamente satisfecho con su funcionamiento.

Salud.

Y hablando de aplicaciones relacionadas con la salud y estilo de vida, mis apps habituales son Fitbit -llevo siempre encima un medidor de pasos, tramos de escalera subidos y sueño-, que me incentiva a evitar el ascensor y a caminar más. Para ayudarme a adquirir esos pequeños hábitos diarios saludables que todos nos proponemos con el inicio de cada año utilizo Way of life, en la que sigo mi cumplimiento diario y evolución.
A medida que van saliendo nuevas apps o mejoran las existentes, mi reducida lista se expande o cambia, pero suelo mantenerme fiel a aquellas que me funcionan.

¿Qué app falta en mi lista? De momento hay una que no existe: una app para sincronizar y unificar todos mis contactos en todos los dispositivos móviles, cuentas de correo y redes sociales. ¿Habrá alguna vez una app así?